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La práctica profesional de la arquitecturaTradicionalmente, la arquitectura ha sido considerada una de las seis Bellas Artes. Determinados
edificios u otras construcciones son obras de arte ya que pueden ser
considerados primariamente en función de su forma o estructura sensible
o de su estética.
 Desde
este punto de vista, aunque los medios de la arquitectura puedan
consistir en muros, columnas, forjados, techos y demás elementos
constructivos, su fin es crear espacios con sentido donde los seres
humanos puedan desarrollar todo tipo de actividades.
Es
en este "tener sentido" en que puede distinguirse la arquitectura (como
arte) de la mera construcción. Así es como ésta es capaz de condicionar
el comportamiento del hombre en el espacio, tanto física como
emocionalmente.
Aunque
en la actualidad suele considerarse que la principal actividad de la
arquitectura va dirigida al diseño de espacios para el refugio y la
habitación (las viviendas), sólo a partir del siglo XIX comenzaron los
arquitectos a preocuparse por el problema del alojamiento, la
habitabilidad y la higiene de las viviendas, y a ampliar su ámbito de
actuación más allá de los monumentos y edificios representativos.
Algunas definiciones de arquitectura
Leon Battista Alberti
(De Re Aedificatoria, 1452?) "... el arquitecto (architectore) será
aquel que con un método y un procedimiento determinados y dignos de
admiración haya estudiado el modo de proyectar en teoría y también de
llevar a cabo en la práctica cualquier obra que, a partir del
desplazamiento de los pesos y la unión y el ensamble de los cuerpos, se
adecue, de una forma hermosísima, a las necesidades más propias de los
seres humanos" (del Proemio).
El
arte de la construcción en su totalidad se compone del trazado y su
materialización (...) el trazado será una puesta por escrito
determinada y uniforme, concebida en abstracto, realizada a base de
líneas y ángulos y llevada a término por una mente y una inteligencia
culta" (del Lib. I, Cap. I).
Carlo Lodoli
(A. Memmo: Elementi dell Architettura Lodoliana, 1786) "La arquitectura
es una ciencia intelectual y práctica dirigida a establecer
racionalmente el buen uso y las proporciones de los artefactos y a
conocer con la experiencia la naturaleza de los materiales que los
componen (del Vol. I, Cap. VI).
J. N. Louis Durand
(Precis des leçons d‘Architecture, 1801-1803) La arquitectura es el
arte de componer y de realizar todos los edificios públicos y privados
(...) conveniencia y economía son los medios que debe emplear
naturalmente la arquitectura y las fuentes de las que debe extraer sus
principios (...) para que un edificio sea conveniente es preciso que
sea sólido, salubre y cómodo (...) un edificio será tanto menos costoso
cuanto más simétrico, más regular y más simple sea" (de la Introducción
al Vol. I).
John Ruskin
(The Seven Lamps of Architecture, 1849) "La arquitectura es el arte de
levantar y de decorar los edificios construidos por el hombre,
cualquiera que sea su destino, de modo que su aspecto contribuya a la
salud, a la fuerza y al placer del espíritu" (del Cap. I).
Eugène Viollet-le-Duc
(Dictionnaire raisonnée..., 1854-1868) "La arquitectura es el arte de
construir. Se compone de dos partes, la teoría y la práctica. La teoría
comprende: el arte propiamente dicho, las reglas sugeridas por el
gusto, derivadas de la tradición, y la ciencia, que se funda sobre
fórmulas constantes y absolutas.
La
práctica es la aplicación de la teoría a las necesidades; es la
práctica la que pliega el arte y la ciencia a la naturaleza de los
materiales, al clima, a las costumbres de una época, a las necesidades
de un periodo" (de la voz "Architecture").
Adolf Loos (Arquitectura, 1910) La casa debe agradar a todos, a diferencia de la obra de arte que no tiene por qué gustar a nadie.
La
obra de arte es un asunto privado del artista. La casa no lo es. La
obra de arte de sitúa en el mundo sin que exista exigencia alguna que
la obligase a nacer. La casa cubre una exigencia. (...) La obra de arte
es revolucionaria, la casa es conservadora. (...) ¿no será que la casa
no tiene nada que ver con el arte y que la arquitectura no debiera
contarse entre las artes? Así es. Sólo una parte, muy pequeña, de la
arquitectura corresponde al dominio del arte: el monumento funerario y
el conmemorativo. Todo lo demás, todo lo que tiene una finalidad hay
que excluirlo del imperio del arte.
Le Corbusier
(Vers une Architecture, 1923) La arquitectura está más allá de los
hechos utilitarios. La arquitectura es un hecho plástico. (...) La
arquitectura es el juego sabio, correcto, magnífico de los volúmenes
bajo la luz. (...) Su significado y su tarea no es sólo reflejar la
construcción y absorber una función, si por función se entiende la de
la utilidad pura y simple, la del confort y la elegancia práctica. La
arquitectura es arte en su sentido más elevado, es orden matemático, es
teoría pura, armonía completa gracias a la exacta proporción de todas
las relaciones: ésta es la "función" de la arquitectura.
Nikolaus Pevsner
(An outline of European Architecture, 1945) Un cobertizo para
bicicletas es un edificio; la catedral de Lincoln, una obra de
arquitectura (...) el término arquitectura se aplica solo a los
edificios proyectados en función de una apariencia estética.
 Louis Kahn
(de una conferencia en el Politécnico de Milán, 1967) "Ante todo debo
decir que la arquitectura no existe. Existe una obra de arquitectura. Y
una obra de arquitectura es una oferta a la arquitectura en la
esperanza de que ésta obra pueda convertirse en parte del tesoro de la
arquitectura. No todos los edificios son arquitectura (...) El programa
que se recibe y la traducción arquitectónica que se le da deben venir
del espíritu del hombre y no de las instrucciones materiales".
Gilles Ivain
(Formulario para un nuevo urbanismo, 1958) La arquitectura es la forma
más sencilla de articular el tiempo y el espacio, de modular la
realidad, de hacer soñar. No sólo es una articulación y una modulación
plásticas, que son la expresión de una belleza pasajera, sino también
una modulación influencial, que se inscribe en la curva eterna de los
deseos humanos y de los progresos en la materialización de dichos
deseos".

Eduardo Carretero (Fragmentos
de un credo apócrifo, 2005) (La arquitectura) no es importante en sí
misma. Importa por cuanto provoca, por cuanto influye en nuestras
acciones, por cuanto invita al sueño lúcido y al encuentro con los
aspectos olvidados de la existencia (...) (importa) como vehículo de
conocimiento, como agente de liberación (...) una arquitectura no
percibida es inexistente (...) anticipación y recuerdo son las
facultades que la ubican en el tiempo, ausencia y presencia las
cualidades físicas que la sitúan en el espacio, (...) es el acto de
proclamar la realidad posible.
Misión
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